¿Crecer?

¿Por qué crecer?

Antes de continuar a la siguiente línea tengo una pregunta para ti ¿Por qué quieres que tu organización crezca? Tómate un momento antes de continuar leyendo.

Quizá tu respuesta esta orientada a la búsqueda de rentabilidad, o posiblemente has pensado que tu organización debe crecer porque tus competidores continúan creciendo y no debes quedarte atrás, o quizá pensaste que la economía es dinámica y conforme pasa el tiempo debes crecer tus ventas pues el dinero “pierde valor”. Todas estas son respuestas absolutamente válidas pero el motivo más importante por el cual las organizaciones deberían buscar el crecimiento es incrementar la medida de valor que agregan al mundo. A continuación expresaré esta idea con mayor detalle.

Una organización es un conjunto de personas que enfocan sus habilidades, recursos y tiempo al cumplimiento de uno o varios objetivos, en un paradigma anterior la “eficiencia operacional” fue el discurso dominante para las organizaciones, de allí entonces que la labor de líderes y gerentes fue pensar en hacer un uso adecuado y óptimo de los recursos para maximizar la rentabilidad y así inventar nuevas formas más eficientes de producir, llevar productos/servicios a los clientes para nuevamente repetir este ciclo. Si algún patrón se repite en este paradigma es la fuerte atención a los números y la racionalización de los “negocios”, entendiendo que estos últimos son relaciones entre personas, la afirmación “business are business” podría ser algo fría por no decir carente de alma. Con suerte podríamos encontrar unas pocas organizaciones que además de buscar la eficiencia y ver números en absolutamente todo, se han preocupado por llevar bienestar a sus colaboradores.

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No pretendo juzgar de ninguna manera el paradigma anterior, es claramente importante comprender el contexto en el cual este discurso dominante cada vez ha recibido más aceptación y poder. Sin embargo hace algún  tiempo, un cambio de contexto, la introducción del internet y la facilidad de acceso a información, la fluidez de esta y consecuentemente el hambre de sentido de la humanidad ha traído a las mesas un nuevo discurso dominante el cual está más relacionado quizá con el sentido original de los “negocios” la transacción de valor entre personas que puede verse representada en dinero, bienes, servicios o cualquier otra representación de confianza, sumado al inicio de un cambio generacional en el cual los millennials y su dinamismo consolidan cada vez más este nuevo paradigma.

Desde este punto de vista el crecimiento de las organizaciones de hoy no debería verse representado únicamente en el aumento de utilidades o el movimiento dinámico que relaciona la economía y los competidores, más bien debemos pensar en un crecimiento que nos permita agregar más valor a los diversos grupos de interés que nuestra organización impacta, por supuesto que los clientes están incluidos pero además es pertinente pensar en como nuestra evolución organizacional nos permite agregar más valor a los talentos que hacen posible las operaciones de nuestra empresa, pensar en sus familias, en nuestros proveedores que podrían ser aliados, en nuestros socios y nuestra comunidad, sumar a estos grupos de interés los demás seres vivos que nos son humanos, si, hablo de animales y plantas que posiblemente estén involucrados en nuestro entorno.

Evidentemente las organizaciones son dinámicas debido a que están integradas por personas que tienen interés, gustos y preferencias que evolucionan sumado a la relación con demás grupos de interés que tienen estas mismas características, sin embargo no es imperativo buscar un crecimiento vertiginoso como nos han “vendido” con la onda stratupera, las consecuencias de esta búsqueda no solo se relacionan con la quiebra del 80% de los proyectos antes de cumplir 3 años, sino con los altos niveles de estrés de la población integrante de estas organizaciones. El punto no es crecer buscando solo rentabilidad y crecer en números, el punto es crecer pensando en agregar valor al mundo, el punto es crecer bien, crecer ordenadamente, crecer pensando en caminar hacía el propósito superior de la organización. ¿Qué opinión te merece esta posición en cuanto el crecimiento de las organizaciones? En un próximo artículo hablaré sobre tópicos estratégicos y tácticos para desarrollar el crecimiento.

Buena onda. 

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